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Consejos prácticos
Cómo ahorrar para comprar una casa
Préstamos y pagos iniciales
"No pediré prestado ni se me prestará" se puede traducir como: Tal vez sea hora de dejar de pagar alquiler (tomar prestado) y de comprar una casa propia. ¿Pero cómo saber qué se puede costear? ¿Y cómo se da el salto de ser alguien que alquila a tomar el riesgo de un préstamo? Existen muchos tipos de préstamos, pero sólo dos criterios principales para ser aprobado:
Buen crédito: Un buen historial de crédito, con un bajo nivel de deuda (o preferiblemente ninguna) es lo ideal. Cualquiera que sea tu situación, si tienes un alto nivel de deuda deberás reducirlo . Comunícate con las entidades crediticias y establece programas de pago que sean realistas. Comienza a pagar tus cuentas a tiempo y de manera completa. Si necesitas un año para controlar tus deudas, deja de buscar casa, descubre el placer de la disciplina y confía en que será un año bien empleado.
Ingresos: ¿Has conservado el mismo empleo durante por lo menos dos años? Como futuro prospecto para un préstamo, eres considerado un \riesgo menor- si tienes ingresos estables, aunque sean bajos, en vez de ingresos más altos a un menor plazo. ¿Estás asegurado (incluyendo el contenido de tu hogar) por los próximos tres años? ¿Confías en la estabilidad de la compañía para la que trabajas?
Acelera tus ahorros de manera sabia
Comencemos con la parte principal del cambio: El pago inicial. Aquí existe cierto espacio de maniobra, pero para un préstamo convencional lo que se considera es un 5, 10 o 20% del precio de compra. (Con un 20%, se evita el seguro de hipoteca que de lo contrario aumenta hasta un 1 % del precio de compra de la vivienda).
Cambia tus hábitos, Mantén un control
Haz un programa de ahorro y colócalo en algún lugar donde lo puedas ver cada día. Abre una cuenta de ahorros, específicamente para el pago inicial y realiza depósitos regularmente, sin importar lo pequeños que sean. Mantén tu libreta de cheques con un saldo positivo.
Ajusta los impuestos percibidos por retención
Si puedes hacerlo, el cambiar las retenciones en tu salario puede significar más efectivo para los ahorros de tu casa nueva.
Segundo empleo
Si tener un segundo empleo, durante uno o dos años, hará una diferencia entre vivir con lo esencial y ahorrar para el pago inicial de tu nuevo hogar, hazlo. Una vez que hayas ahorrado lo suficiente para el pago inicial, puedes dejar ese segundo trabajo.
Simplifica
¿De qué lujos puedes prescindir para aumentar más tus ahorros? Piensa en la televisión por cable, teléfonos celulares, zapatos italianos, computadoras portátiles, identificador de llamadas, libros y música recién editados. Ve a la biblioteca para buscar música y literatura. Sal del centro comercial y ve a los almacenes de descuento, o visita las tiendas de consignación si necesitas ropa y mobiliario. Para artículos más básicos, espera la época de ofertas. Compra en las tiendas más económicas, compara precios por peso y adapta tu dieta. Alterna carnes caras, mariscos y salsas comprados en la tienda, con frutas, verduras y granos.
Corta tus tarjetas
Si tienes más de una tarjeta de crédito, consolídalas. Utiliza las tarjetas que tienen el interés más bajo y deja de comprar cosas para después. Te sentirás menos tentado a comprar y ahorrarás en tarifas y cargos anuales.
Gana interés
Los certificados de depósito y los bonos del Tesoro son seguros y devengan una tasa de interés más alta que las cuentas de ahorro. Comunícate con un agente de tu banco para hablar sobre tus opciones.
Pide ayuda ¿Mamá, papá?
¿Considerarán tus padres hacerte un regalo financiero para el pago inicial? Posiblemente tus padres están dispuestos a solicitar un préstamo de manera conjunta, en cuyo caso la entidad que haga el préstamo, puede aprobar que ellos realicen el pago inicial. Ellos compartirán la responsabilidad del pago de las cuotas mensuales de la hipoteca y el título estará a nombre de ellos. Es un poco delicado, por lo que si prefieres esta opción, invierte en un asesor financiero y en un abogado especializado en bienes raíces. Una vez que hayas creado patrimonio en la vivienda o cuando tus finanzas mejoren, podrás refinanciar el préstamo a tu nombre. Como alternativa, tus padres pueden comprar una vivienda y arrendártela con opción de compra. Puedes realizar los pagos mensuales y ellos recibirán una atractiva franquicia tributaria.
Asistencia sin fines de lucro
Si eres miembro de una iglesia, sinagoga u otra organización sin fines de lucro, pide ayuda con el pago de tu cuota inicial. Asegúrate de poner cualquier acuerdo por escrito.
Busca un socio
¿Tienes algún amigo o familiar que esté buscando realizar una inversión a largo plazo con baja responsabilidad y un potencial de alto rendimiento? Ellos podrían hacer el pago inicial si tú te encargas de los pagos de la hipoteca, o bien pueden dividir los costos y cualquier utilidad que se genere al vender la casa.
Vender, vender, vender
Bienes raíces. Si ya eres propietario, puedes vender tu vivienda o solicitar un préstamo contra dicha propiedad.
Naves y vehículos
Si eres propietario de un bote, trailer, automóvil o una motocicleta del que puedas prescindir, véndelo y suma las ganancias a tu cuenta de ahorro.
Valores bursátiles
Si eres propietario de valores bursátiles, puedes venderlos o solicitar un préstamo mediante tu corredor de bolsa como garantía.
Casas de empeño
Averigua los términos de cada casa de empeño. Es posible empeñar algunos artículos para tu cuenta del pago inicial y luego comprarlos cuando tus finanzas sean más estables.
Artículos de colección
Como último recurso, considera vender artículos de colección o que sean herencia. Permite a los miembros de la familia que hagan la primera oferta en aquellos artículos que tienen un valor sentimental.
Financiamiento creativo
Explora préstamos de bajo costo: Comunícate con las agencias estatales de viviendas y con tu cooperativa de crédito. El gobierno de los Estados Unidos también auspicia algunos programas de préstamo, como los ofrecidos por la Administración de Veteranos y la Administración Federal de Viviendas para hacer que la compra de una vivienda sea más asequible para personas con ingresos bajos y medios. Los beneficios de estas fuentes varían desde pagos iniciales bajos a tasas de interés reducidas para pagar menos o ningún punto. Si tienes antecedentes de crédito impecables, consulta los préstamos Fannie Mae o Freddie Mac, que ofrecen términos de cero pago inicial para personas aprobadas.
Refinancia los préstamos existentes:
Si estás pagando otros préstamos, refinancia y agrega estos ahorros a tu cuenta de ahorro para el pago inicial.
Busca préstamos que puedas pagar: Puedes ahorrar dinero y posiblemente evitar el pago inicial, si el vendedor te transfiere su préstamo, en vez de pagar el valor de la propiedad después de haber reducido la cantidad en la que está hipotecada.
Solicita opciones de arriendo con opción a compra: Algunos propietarios permiten arrendar con opción de compra, lo cual los puede beneficiar financieramente.
Busca propiedades que estén en juicios hipotecarios: Si tienes antecedentes de crédito buenos y la entidad de préstamo o la agencia gubernamental desea efectuar una venta rápida, puedes comprar una propiedad que esté en juicio hipotecario sin el cobro del pago inicial. Pregunta si opciones como paisajismo o carpintería son aceptables a cambio de efectivo.
Toma prestado: Ya sea de tus padres, amigos o de un grupo sin fines de lucro: Nunca está de más preguntar. Si tienes un seguro de vida, considera convertirlo en efectivo o solicitar un préstamo contra él. También puedes solicitar un préstamo contra tus fondos de pensión. Pero mantén el préstamo dentro del saldo, ya que las deudas son una bandera de alerta para los prestamistas.
Haz trueques: Si tienes algo de valor que puedes intercambiar, desde botes a servicios especializados, ofrécelos al vendedor a cambio de parte o todo el pago inicial.
Sally Anderson, escritora y editora radicada en Seattle. |